pollastro.jpgY lo que tenía que suceder sucedió: sonó el teléfono, interrumpiendo la paz en la casa del programa más voyeurista del mundo, y como adelantaba la premisa, quien lo atendiera primero, estaría automáticamente nominado.

La víctima de este nuevo ingrediente del juego-convivencia fue Sebastián Pollastro, un personaje que a las claras iba a traer polémica con su autodefinición de orgullo y homosexualidad, frente a sus compañeros. Cerca de las trece horas, el teléfono sonó, y ante las sospechas de que algo ocurriría si lo levantaban, el chico se atrevió y no salió beneficiado. Sin embargo, hasta el momento es uno de los personajes favoritos del público. Cosa que siempre puede cambiar.

telefono.jpgY lamentablemente para muchos de los que comentan en este sitio, Griselda no fue la que recibió el primer golpe de infortunio. Reconozcamos que el fin del juego es despertar simpatías como antipatías y la chica ha sido la primera en recibir la piedra. Bien por ella.

En cuanto al show, los chicos han estado con hambre y despilfarraron un poco la cantidad de material, insumo, dinero y demás por lo que estarán más que ajustados para poder sobrevivir al cautiverio. Mientras no se terminen comiendo unos a los otros, todo está permitido.

gh-o7-logo.jpgEsto va a colación de que perdieron la prueba semanal, en la cual debían dar vuelta un reloj de arena continuamente hasta el sábado, pero quedó secó de su contenido cuando nadie atendió debidamente. Apostaron el 90% de su presupuesto así que perdieron bastante.

Con todo este despiole de horarios y galas multiplicadas en Telefé, quién sabe cuando veremos la primera nominación intro-confesionaria en esta nueva edición de Gran Hermano.