TCM, el canal que transmite los clásicos de Hollywood, tiene una novedad para todos los nostálgicos que adoran las series de los ochentas. Para mi sorpresa, y en medio de una aburrida tarde en la que la televisión no me brindaba ningún programa de interés, me encontré con un episodio de Brigada A (The A Team, como se la conoció en inglés).

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Pero la sorpresa no terminó ahí porque el invitado especial de ese capítulo era el cantante inglés Boy George, que lideraba la banda pop Culture Club. El cantante interpretaba al primo de Murdock (para mí, el más cómico e interesante personaje de todos los que conformaban Brigada A) y que por unos días se inmiscuyó en las misiones que estos cuatro personajes llevaban a cabo.

El grupo original de los cuatro fantásticos (sin incluir los personajes femeninos que desfilaron a lo largo de sus temporadas) estaba integrado por el canoso y estratega Coronel Hannibal Smith; el rubio galán Templeton “Face” Peck; el loco de Murdock y el fornido Mario Baracus.

La historia de la serie es bastante amplia, ya que duró 5 temporadas y estuvo conformada por casi 100 capítulos. En estos episodios que emite TCM se pueden ver los viejos capítulos en los que se incluyeron personajes fijos que sólo permanecieron en la última temporada de la serie. Uno de ellos era el General Hunt Stockwell, quien somete a los cuatro fantásticos a trabajar para él a cambio de no enviarlos a la cárcel. Este personaje fue interpretado por el famoso actor Robert Vaughn, más conocido para las generaciones anteriores como el agente Napoleón Solo, de la serie El Agente de Cipol.

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Aunque haya rumores sobre una versión cinematográfica de la serie, con un posible rol protagónico del actor Woody Harrelson en el papel de Murdock, no habrá como la Brigada A original.

Ver nuevamente Brigada A es como volver en el túnel del tiempo de las viejas series norteamericanas que marcaron la infancia de muchos que ahora al ver el programa seguramente se rían de lo simple que eran las escenas de acción y los efectos de ese momento. Pero como bien dice la publicidad de una reconocida tarjeta de crédito internacional, volver a recordar esos viejos momentos (aunque sea a través de la televisión), no tiene precio.