La casa de tu vida

La casa de tu vida

El ser humano necesita evadirse. La evasión, mucho más en estos “días turbulentos”, es casi una necesidad para muchos.

Y todos sabemos que una de las claves para huir de los días terribles, de la crisis, de la lucha contra todo y todos, es ese aparato rectangular que nos domina desde el centro del salón de nuestro apartamento.

Aún así, necesitados de evadirnos, de sentarnos noche a noche frente a la tele, no todo nos complace, no cualquier programa o propuesta llega a someternos. Muchos estrenos, en la televisión española, fallan.

La estadística no miente: en la temporada 2008 – 2009 más del 70% de los productos creados para la TV no han sobrevivido a una o dos emisiones. Si un programa no logra superar los 2 millones de espectadores, la probabilidad de que no siga es muy alta.

¿Qué seguimos prefiriendo para evadirnos? Las series, el fútbol, las películas rodadas específicamente para la TV y… algunos reality show, aunque este año ya han fallado La casa de tu vida, El topo, Esta cocina es un infierno o Desafío bajo cero, todos de Telecinco; u otros como La vuelta al mundo en directo, de Antena 3.

Sí, nos gusta evadirnos, lo necesitamos. Pero no a cualquier precio: somos una audiencia con gustos prefabricados, insertados, bien definidos. No importa la complejidad de la propuesta, si es para prime time, o lo fastuoso de su puesta en escena, si no nos gusta, no nos gusta. Y punto. A evadirse con otra cosa. Tomad nota, productores de sueños.