Identity renueva hasta febrero




antonio-garrido.jpgIdentity (en La 1), es el ejemplo de un concurso veraniego que se ha consolidado entre la audiencia. Con una mecánica sencilla (usar la intuición para asociar identidades a personajes), el formato permite al espectador participar desde casa haciendo sus propias parejas y esa interactividad parece que ha gustado al público.

Identity fue el programa revelación de los lunes veraniegos y su continuidad en la cadena estaba fuera de toda duda, pero la vuelta de Mira quién baila, programa propietario de la franja de los lunes, obligó a trasladar al concurso a la noche de los viernes y, desde entonces, sus resultados han empeorado, aunque Televisión Española se muestra paciente y ahora, después de renovarlo hasta diciembre, anuncian que vuelven a renovar hasta febrero. Desde que la cadena introdujo estos cambios, ni Identity ni Mira quién baila han alcanzado sus cifras anteriores.

Éste es un ejemplo claro de exceso de celo por parte de una cadena que ha tenido como consecuencia que los dos programas implicados resulten perjudicados por los cambios. Aunque con Identity la audiencia de los lunes parecía sólida y segura, Televisión Española quiso asegurar la franja y colocó la nueva temporada de Mira quién baila, que ya había dado excelentes rendimientos en temporadas anteriores. Ahora ninguno de los dos programas da los resultados esperados.

Por otro lado, Identity tampoco está fracasando en los viernes por lo que la cancelación sería una medida demasiado taxativa que conllevaría la desaparición de una parte de la audiencia que, si bien no supera a los competidores, tampoco pasa inadvertida, con lo que en estos momentos Identity, el concurso revelación del verano, se va renovando cada dos meses con la esperanza de que su audiencia mejore. Si lo hubiesen mantenido en su franja original, La 1 habría tenido concurso de éxito para rato. En lugar de eso, hacen gala de paciencia y pagan las consecuencias de sus errores garrafales de programación.

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