La maldad de American Idol se está cobrando víctimas y quejas del público
Aunque no es nada nuevo lo que comento, la sexta y más exitosa temporada de la historia de American Idol arrancó con polémica. La misma trae a colación el sadismo con que algunos concursantes son tratados cuando se presentan a audicionar enfrente de Abdul-Jackson y el terrible Cowell.
Convengamos que el atractivo de estos primeros capítulos era ver a esos excéntricos personajes autoinmolarse cantando o ser víctimas del más cruento sadomasoquismo lírico. Pero los televidentes creen que esta vez fueron demasiado lejos.
Los productores han alegado que ni ellos ni los jueces tratan con crueldad a los participantes ya que desde un primer momento se les da el derecho de audicionar, aún sabiendo las pocas posibilidades que tienen de vencer en el hecho.
Simon Cowell ha ido más allá con sus declaraciones y ha dicho: “con frecuencia, los participantes con discapacidades vienen a conocernos y el canto queda en segundo plano y nosotros les brindamos una buena experiencia”.
Claro que aclaró que las cámaras, en esos momentos, son convenientemente apagadas y el público se ahorra la demagogia. Además agregó que aquellos que son demasiados débiles, emocionalmente hablando, simplemente no son transmitidos.
La gente se divide entre el típico “esta gente sabe a qué se somete, así que merece cada palabra del jurado”. Pero algunas madres no opinan lo mismo. La abuela de uno de los concursantes de las primeras audiciones de Seattle (que tiene el Síndrome de Aarskog y le causa anomalías faciales y enanismo) quiere las disculpas públicas de este miembro del jurado por llamar a su nieto en cadena nacional, “arbustito”.
Y así, la lista sigue con padres indignados porque sus hijos (muchos de ellos con retrasos) han sido ridiculizados frente a cámara. Digamos algunas cosas antes de fácilmente juzgar al programa: los padres deberían prestar más atención a qué tipo de cosas están sometiendo a sus hijos con tal de mostrarlos frente a una cámara de televisión para que los vea el mundo (ya que justamente estos niños no tienen conciencia de voz propia o voto propio).
Pero el programa tampoco debería olvidar que ese público que se presenta a pasar un buen rato (divertirse en un casting que no es un riguroso proceso de selección al artista consagrado sino una seguidilla de rarezas que se muestran como clásico en las primeras etapas de Idol) es el mismo público que le ha dado casi de 41 millones de televidentes en la primera emisión de la sexta temporada. Récord y polémica.
¿Será eso lo que les gusta ver a los norteamericanos… la degradación de la persona y la falta de respeto? En ese caso, no hay más remedio que sentenciar que cada país tiene la TV que se merece.
Siguiente >> |
en - Internacional, Entretenimiento, Latin American Idol, Reality Show | 1 comentario
Relacionados- American Idol 6: récord de audiencia en el primer programa
- Latin American Idol, arranca la nueva temporada
- Latin American Idol: se llenó de estrellas en serio
- American Idol: primer finalista eliminado

13/06/2008
si lo mandan a patito feo le digo a pato patagonicosos reeeee fea mas linda anto me coe super biem y a todos los chicos son re lindos los quiero vayyyyyyyyy anto pof dame tu ime vayyy anto