DexterMientras en Estados Unidos ya se está preparando el estreno de la cuarta temporada de Dexter, en España podremos ver por fin la tercera este martes en Cuatro, el 7 de julio. Los episodios se programarán en prime time, sustituyendo a las reposiciones que hemos estado viendo de House desde que terminó su temporada en Cuatro.

Para esta cuarta temporada, que ya he tenido la oportunidad de ver, podremos disfrutar de la amistad que unirá a Miguel Prado (Jimmy Smits) con Dexter. Ambos se unirán después de la muerte por asesinato del hermano pequeño de Miguel Prado en la casa de Freebo, un narcotraficante local. Esa amistad se irá volviendo una locura mientras Oscar, el hermano mediano de Miguel, jefe de policía de Miami.

Dexter siempre tiene algo con lo que te sorprende. En esta temporada, al igual que en la segunda, los primeros episodios son demasiado lentos y, sin embargo, tras el cuarto capítulo todo se va desenvolviendo con una impresionante rapidez, contándonos una espectacular historia sobre Dexter, Miguel Prado, Laguerta, Debra y su nuevo novio y, sobre todo hacia el final de temporada, con Rita.

Espero que esta temporada tenga el éxito que se le debe en nuestro país a una de las mejores series que nos llegan desde Estados Unidos, una serie original y con un reparto excepcional, aunque sin dejar de lado esos típicos personajes a los que odiaremos desde un principio y que nos gustarán nada más verlos en pantalla, como los compañeros de Dexter en comisaría Batista y Masuka. El primero, es un bonachón latino preocupado por todos sus compañeros, y el segundo, que es personal de laboratorio como Dexter, siempre está obsesionado con el sexo y elementos escatológicos que a todo el mundo le produce verdadero asco.

Esperemos al miércoles para saber qué audiencia ha tenido. Por mi parte, la tercera temporada de Dexter, en lugar de suponer un bajón de calidad, supone el afianzamiento de una serie y un actor (Michael C. Hall) en la cima de las series de calidad.